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#96

Falsa Frustración

Fiesta Falsa por Valentina Azúa

Fiesta Falsa

 

Hay dos aspectos de la vida de Álvaro, interpretado por Tomás Verdejo, que quedan muy claros al inicio de esta película, uno es que sufre una especie de desorden sicológico temporal, identificado como stress y ansiedad, para el cual le es recetado un tratamiento con ansiolíticos. Y el segundo es que no es feliz.

Álvaro no parece estar a gusto con ninguno de los ámbitos de su vida. Se trata de un joven profesional, que se desempeña como académico universitario, que mantiene su propia vivienda, y que a pesar de que se queja en algunos momentos del dinero, no parece tener grandes apuros en ese tema, además es parte de un grupo de amigos fieles con los comparte más a menudo de lo que ellos mismos reconocen. Pero tiene un par de falencias, al parecer no posee o no es capaz ya de disfrutar de un pasatiempo, se le identifica como un gran lector por la cantidad de libros que podemos ver en el decorado de la película y por el trabajo que realiza, pero no lo vemos disfrutar ya de esto, como tampoco disfruta la natación, el deporte que práctica. Y por último, su otra gran falencia es la ausencia de una mujer que acompañe su vida.

La película tiene un montaje atemporal cortado por una cita con Bárbara, su ex novia, una larga conversación que comienza en un café, donde ambos “pinponean” un diálogo que esboza aspectos de la relación que tuvieron y de la personalidad de Álvaro, dando luces de ciertos recuerdos de momentos felices, al parecer irrecuperables.

Es así como ” Fiesta falsa” utilizando los recursos del diálogo coloquial entre amigos, ex novios y nuevas conquistas nos va narrando a veces con humor, el descontento de este profesor y también el de su grupo de amigos, y es esta colectividad de la insatisfacción donde se aprecia lo más interesante de esta película, hay en ella una crítica al modelo de vida actual que siguen los jóvenes (y no tan jóvenes) chilenos, profesionales que estudiaron lo que quisieron, que se dedican a esto mismo en el ámbito laboral, unos privilegiados, como señala uno de los amigos de Álvaro,  pero que al mismo tiempo, no se sienten plenos con todo esto, no es suficiente, ¿les falta formar una familia?, no, uno de ellos lo descarta de plano, ¿les falta una novia? parece que tampoco, porque todo indica que fue esta tristeza e inconformidad constante de Álvaro lo que llevó a que su relación con Bárbara se rompiera. Entonces, estamos frente a una película que pretende contar eso, la inconformidad y la búsqueda por llegar a ser feliz, o al menos dejar de sentir esa apatía, ya sea con un viaje, una nueva oportunidad laboral, volver a bailar en público, o resucitar la pasión por un viejo hobby, abrirse a lo nuevo, no ver ya los límites, como quiso expresar el director mediante la evidente metáfora del agua.

Hasta acá vamos bien, pero los problemas de esta cinta, van de la mano de sus fortalezas, los diálogos coloquiales con intención cómica, muchas veces solo se quedan con la intención, sin resultar realmente graciosos, y a pesar de que al decir del director  los actores se conocen y son amigos entre si, eso no garantiza que actuar de amigos sea una tarea lograda, ni que la pretendida naturalidad de los diálogos se alcance de manera constante. Hay muchas de estas escenas donde lo maqueteado de las situaciones, y de algunos personajes, la alejan de lo cinematográfico y se acercan al sketch televisivo. Acá podemos adentráramos en tal vez una de los más grandes ripios de “Fiesta Falsa” y es para colgarnos del título, la falsedad e inconsistencia del protagonista, este se plantea en un inicio como un ser crítico apático, incapaz de hablar de los problemas que lo aquejan, pero cae en un verborrea constante durante prácticamente todo el film, además de  que lo apático y crítico se le pasa muy pronto, develando un buen amigo, consejero y contenedor. También hay algo en las situaciones en las que Peralta pretende evidenciar los desórdenes sicológicos del personaje, que no terminan de alcanzar la verdad, la obsesiva limpieza del piso luego del derrame de cerveza producto del baile solitario, el destrozo de un regalo, la torpeza de la conversación post sexo con la conquista casual, que termina en completo desastre, producto de su insistencia. Todas son sólo gestos que carecen de del suficiente desarrollo para terminar de construir este personaje y se sienten mas bien como una reproducción de un catálogo de síntomas psiquiátricos.

Para finalizar, me queda una pregunta, ¿Cuál es el aprendizaje del director a partir de su anterior largometraje Mejor no fumes? El personaje repite los tópicos de aquel film, la insatisfacción también se hace presente, al igual que la ex novia que aún no se supera, y la conquista casual, que tampoco funciona como nueva relación. En Fiesta Falsa, hay una mayor preocupación por los textos, donde se nota un intento por entregar naturalidad a un guión pero no sostienen la personalidad de un carácter poco construido.

[vimeo 64894565]

 

Dirección: Daniel Peralta
Guión: Daniel Peralta, René Martín
Producción: Daniel Rebolledo Parra
Fotografía: René Durán
Sonido: Álvaro del Fierro, Daniel Peralta
Música: Diego Peralta
Edición: Daniel Peralta
Elenco: Tomas Verdejo, María José Bello, Natalia Reddersen, Fernando Mena, Cristóbal Valenzuela, Jorge Arecheta

 

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