Home

#59

Independencia y coherencia

Lo que Falta por Felipe Azúa

“Lo que Falta” para mi es una película de observación, en el mejor sentido del término. Observación entendido como recepción y asimilación de información, ya que tiene la particularidad de entregar mensajes bastante sutiles sin abandonar una construcción de realismo que es dificil de encontrar. Esta película – al parecer de bajo presupuesto- con recursos cinematográficos muy austeros llama la atención del espectador y también en este caso del circuito de exhibición determinado, en este caso los Festivales de Cine, donde cada vez más se diversifica la oferta y pocas veces encontramos descubrimientos. Las supuestas nuevas narrativas llenan los carteles y las recomendaciones, dejando los recursos clásicos relegados a una difusión menor. Volviendo al tema que nos convoca, la premisa de “Lo que Falta” es bastante sencilla, se trata del seguimiento de tres personajes que giran alrededor de un -venido a menos- club de boxeo en la ciudad de Ovalle.

José, Edgardo y Francisco “El Gitano”, son un grupo de aficionados al boxeo tratando de superar su calidad de amateur. José, el mayor de ellos, es el entrenador del club de boxing de la comuna de Ovalle y de alguna forma consigue un encuentro internacional en Santiago en contra de un club de boxeo que maneja un experimentado manager mexicano, por supuesto la locación para este combate estelar es el pintoresco Club México. En las semanas anteriores al evento conocemos “de primera mano” un trozo de las vidas de estos personajes, sobre todo a través de su entrenamiento, sin mas datos que su propias acciones, evitando la voz en off y las entrevistas, tan solo unos austeros carteles gráficos nos recuerdan la cuenta regresiva para el gran día.

Edgardo parece tener otras opciones u obligaciones además del deporte y el box se luce como una via de escape a su trabajo como guardia. Nos enteramos de que José es panadero y el box debe ser su mayor pasión, tirando tardes entereas y noches en el club, donde también vemos lo dificil de mantener la atención de niños y jóvenes debido a que al fin y al cabo nunca deja de ser un deporte amateur. Por otro lado el Gitano se muestra como la promesa de este club y al parecer dedica su día por completo al entrenamiento, se siente la presión que tiene sobre sus hombros. Su contextura nos habla de una juventud que entra en etapa de definiciones y a todas luces su preocupación ante esta pelea posiblemente definitoria es el motor de esta historia. Sus preocupaciones son preguntas hechas al espectador con tal sutiliza que casi podemos respondernos sin necesidad de entrevistas. La mala situación económica es indicio de las dificultades de este tipo de deporte, además de el poco profesionalismo se dejan entrever otros temas como el peligro de un juego violento –la misma televisión lo corrobora con la noticia de la muerte de un profesional extranjero en el ring-, esas preocupaciones se traducen a simples gestos de Francisco y Edgardo, su compromiso contrasta con el miedo que transmiten sus rostros. La fuerza que demuestran en el ring no se condice con su menuda contextura ni sus facciones aun juveniles. Por otro lado José no deja de mostrar preocupación por la falta de preparación de sus púgiles, se nota que cree en ellos pero también se siente que es consciente de la diferencia con los deportistas aztecas.

Como se adelanta la historia es bien simple, más allá de un par de sobresaltos por la irresponsabilidad del Gitano o las dificultades que se encuentran a nivel económico, la película avanza de manera muy cadenciosa por el entrenamiento de estos jóvenes hasta llegar a la gran pelea final que cada cual afrontará de manera distinta pero con resultados algo similares. Como todos sabemos en el deporte se gana o se pierde, y creo que es interesante guardar ese resultado para el espectador, aunque se puede adelantar que gracias al riguroso trabajo cinematográfico estas peleas son de verdad un climax que cambian la forma que tenemos de ver los personajes y probablemente cambian algo en ellos.

No se trata simplemente de un documental de seguir a los personajes y lograr ver todo lo que les pasa con una cámara avida, tampoco se trata de correr cámara y dejar que las cosas se desenvuelvan. A mi parecer el gran valor de este docuemental es que configura (a veces se siente hasta de manera inconsciente) una idea del realismo que pocas veces se traiciona a si misma –sin dejar de reconocer que hay momentos que caen en facilismos sobre todo de montaje- donde hay veces  que dan la sensación de la acción realizada para la cámara (se desprende del uso de un montaje demasiado emotivo en ciertas secuencias como el nerviosismo de la noche anterior a la pelea u otras como el momento donde uno de los jovenes orina sin pudor frente a la cámara). Pero en otros momentos el manejo de la imagen se restringe como “pidiendo permiso” para existir, para poder montarse por donde deja el espacio de un entrenamiento o de la pelea misma. Son momentos que se complementan de gran manera, dejando la sensación de haber visto una muy buena película de un duro término que podriamos llamar “hechos reales”, más allá de la idea de la ficción o el documental, idea a la que poco podemos aportar luego de tantas discusiones.

Dentro de las idas y vueltas de nuestro pequeño movimiento audiovisual me había tocado ver “Lo que Falta” en otras oportunidades y siempre me quedó la sensación de la lógica del pato feo, sin querer sonar paternalista ni ofensivo. Entiendo y comparto muy bien la lógica de trabajo independiente (Aunque siempre es bueno volver a preguntarse qué producción no lo es), una producción que de pronto aparece sin fondos públicos, con los privados que puede levantar, sin grandes discursos, ni atributos “rupturistas” de vanguardias añejas. Además me parece que este film tiene varios elementos para ser considerado como una gran película que si bien es bastante formal y no arriesga demasiado mantiene una coherencia destacable, pero por otro lado también adolesce de algunos problemas técnicos en la mezcla de audio, también en la calidad del formato de registro, un alto grano y contraste que si bien hacen mucho sentido con  la lógica marginal y pobre que mantiene su historia, por otro lado limitan su exhibición de cierta forma. Sin duda que es un elemento a considerar para próximas realizaciones pero en ningun caso le quita valor a la autoconsiencia sobre el cine que tiene esta pelicula y que lo hace estar por encima de varias peliculas mas “vigiladas” en su producción y técnica.

[vimeo 13896266]

Director: Colectivo Miope

Producción: Sebastián Corral Díaz

Reparto: Edgardo Barraza, Francisco “Gitano” Zepeda y José Flores

Año: 2010

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s