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#44

¿Dijo documental o Reportaje?

Chao Pescao por Samuel Olivares

  

A lo largo de los años la televisión ha mostrado un gran desarrollo en sus contenidos audiovisuales y desde entonces lo que para ellos es conocido como reportaje periodístico muchas veces también puede ser aplicable a algunas películas documentales, lo cual sin duda en ocasiones queda en entrevero, yo creo que no porque un trabajo audiovisual se proyecte en una sala por antonomasia pasa a ser una película. 

Chao Pescao es un “documental” con característica de reportaje no sólo en su articulación narrativa y temática, sino que también en la utilización de los recursos propios de un registro audiovisual de dichas particularidades. Para bien o para mal dichas cualidades cumplen con el objetivo final de la cinta, que se resume en exponer de manera clara y concisa la lucha de un poblado costero en contra de la instalación de una termoeléctrica a orillas de la bahía, cuyos daños ambientales son de alto impacto y sumamente nocivos, tanto para los habitantes como para la flora y fauna del lugar.

La característica más “pintoresca” extraída del reportaje televisivo es la utilización de una especie de “reportero” (no está desarrollado con esa intención, porque nunca es un interlocutor) que a través de un micrófono se hace latente en pantalla, esto se ve en varias entrevistas y al no ser un recurso utilizado permanentemente, ni de manera consciente termina distanciando al trabajo de una categoría propiamente fílmica, haciéndola evidentemente más televisiva (sin que esto tenga una cualidad de bien o mal para el propio relato). Por otro lado también hay un ordenamiento temático de la narración a través de un punteo en pantalla que se va desarrollando, tal cual exposición, lo cual transforma al documental en una charla con respecto a un tema puntual, de una manera poco reflexiva y un tanto cerrada en los sucesos particulares de esta batalla, dígase manifestaciones populares o reuniones (momentos sumamente irrelevantes en su mayoría).    

En términos de información, personajes y opiniones de la comunidad atingentes al problema, la historia posee algo más de lógica y es un tanto más variado, aunque un poco redundante con respecto a algunos temas. Personalmente los documentales que buscan un relato a través del entendimiento de un tema y apoyan a la vez a éste en cifras para sostenerlo ante el resto, terminan resultando a la larga algo sumamente tedioso y monótono, que hace decrecer el interés por lo narrado, no porqué implique mayor atención o entendimiento, sino porque sencillamente es difícil recordar  tanta información entregada de manera tan sucesiva.

Sin ser purista hay intervenciones visuales dentro de un filme que muchas veces pueden resultar un desacierto o simplemente en el afán de contar o construir algo de manera más coherente se intenta justificar su utilización sin mediar mucha reflexión estilística de por medio lo cual siempre es cuestionable. En este caso en varios pasajes de la película unas animaciones, bastante explicativas (un poco escolares en su afán de claridad) nos muestran las cifras del desastre, todo apoyado por un narrador, “píldoras” que poco tiene que ver en general con el estilo del trabajo que es más bien sucio en su cámara y errante en su montaje.   

Aún así lo más valorable de Chao Pescao es su espíritu, de contestación y denuncia, es poco común ver trabajos de este tipo, tan preocupados por el medio ambiente y que involucren además a la comunidad, en general en nuestro país las políticas medioambientales han sido sumamente relegadas y el déficit energético ha hecho pulular un sinfín de aberraciones a la naturaleza, como puede ser una termoeléctrica o hidroeléctrica. Asuntos de este tipo nos competen a todos y claramente el cine puede ser un buen medio para poner en la palestra o dejar al menos el testimonio de que la ciudadanía no está indiferente ante el tema, aún así para despertar un real interés ahí que esforzarse un poco más en lo que es atingente al “cine”, ya que, no todo es dar cifras, que para eso están los medios de comunicación o informes. Utilizar al cine documental precisamente para lo que mejor ha sido utilizado desde que existe (a lo largo de su desarrollo más bien dicho), que es para narrar vivencias y mostrar humanidades diversas, de las cuales podemos aprender, admirarnos o conmovernos, y en esta cinta hay poco, muy poco de eso.      

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Un pensamiento en “Chao Pescao

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