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#42

Nostalgia de la Luz

Poesía Hecha Cine

Patricio Guzmán es sin duda alguna uno de los documentalistas más importantes del cine latinoamericano, su vasta filmografía y la excelente calidad de sus películas lo han llevado hasta un sitio de honor en el cine actual, un lugar que le permitió estrenar hace un par de semanas está película en Cannes.

A lo largo de su filmografía los tópicos a tratar han sido comunes, pero al igual que en la variación musical siempre se puede abordar el mismo tema con mayor precisión y exactitud hasta alcanzar, tal vez la perfección. Sus historias siempre se han enmarcado en lo atingente a la memoria, él como narrador siempre está recordando, siempre está hablando del pasado (en ocasiones con añoranza) y en ese constante “no olvidar” no tolera la indolencia de las aberraciones de la dictadura de Pinochet que hasta el día de hoy permanecen impunes y sin respuestas claras sobre las víctimas de su régimen.

 Patricio Guzmán desarrolla un documental en donde trabaja una vez más sus inquietudes pasadas, pero además también pone en entrevero grandes preguntas de la humanidad entremezcladas con sus propias curiosidades sobre nuestro origen que a su vez generan un sinfín de nuevos cuestionamientos, cada vez que Guzmán obtiene una respuesta afloran de manera natural otras tantas preguntas que lo llevan de un lugar a otro, de un espacio a otro, siempre avanzando entre la nebulosa de la memoria y la certera científica de los hechos, pero esta vez va más allá y avanzan hasta en las nebulosas del espacio sideral.

 Desde que existe el cine la poesía se ha vuelto tangible, se ha transformado en imágenes en movimiento, imágenes tan grandes y potentes que son capaces de conmover de una manera sobrehumana. Produciendo un deleite, una confrontación, una interrogante, una emoción y un montón de otras sensaciones, a veces difusas e inclasificables; que van más allá del relato, que sobrepasan la humanidad de los personajes, que se sobreponen a la belleza con la que puede ser captada la naturaleza e inclusive en ocasiones supera cualquier idea preconcebida de lo que creemos que puede ser el cine.

 Este filme es la metamorfosis del verso, la poesía convertida en cine. Una película tan grande que no necesitan un relato cerrado, solo necesita una sensación (una idea), una interrogante y la perfecta conjunción de sus imágenes y reflexiones articulan un todo que más allá de cualquier pretensión estilística o narrativa, de cualquier convención sobre lo que es o debe ser el cine (algunos creen que solo se trata de contar historias). En  pocas palabras es una demostración de que el cine es un arte supremo, sumamente personal, pero que se ha hace para el resto, pero eso no implica que deba estar acotado a un marco formal u límites dogmáticos que nos hablan de un clasicismo de antaño; sino que como en su génesis es y será siempre una corriente de imágenes que buscan un sentido, pero ese sentido va muchas veces más allá de lo que nosotros podamos clasificar o entender inclusive hasta hoy, luego de más de cien años de cine.

En Nostalgia de la Luz podemos presenciar esta grandeza, una experiencia sobrecogedora que nos adentra en un tiempo y un espacio que nos hace navegar por mundos aparentemente distantes y lejanos, lugares desconocidos que albergan las mismas interrogantes y esconden en ellos celosamente su pasado; un pasado que necesitamos sea parte de nuestra memoria, un pasado que necesitamos conocer, porque finalmente eso es lo único que tenemos, es lo único que verdaderamente existe o pudimos presenciar o aprehender con algo de certeza; es lo único que nos acompañara en el presente (si es que existe) y sin duda nos ayudará a construir nuestro futuro.

La película cuenta con una belleza tan sobrecogedora que no hay espacio para historias ni relatos cerrados, la evocación lo es todo, el dudar, reflexionar, plantear y compartir esas sensaciones es a lo que nos invita esta cinta, un viaje desde los adentros hasta el espacio infinito; un espacio que se puede ver desde los telescopios ubicados a tres mil metros de altura en pleno desierto de Atacama, el mismo que a su pies oculta restos humanos que van desde momias de antiguas civilizaciones hasta restos humanos de los prisiones de la dictadura.  Un recorrido del pasado, de ese que dio origen al hombre hasta el presente, ese que tiene aún a un montón de familias buscando a sus seres queridos en la sequedad del desierto…

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2 pensamientos en “Nostalgia de la Luz

  1. Notable trabajo. Y sucede como en toda gran película que la película sigue camino a casa, y luego con los días el recordarla trae sensaciones nuevas. Bellísima. Hay que verla para entender la elegancia con que Guzmán expone su cariño por la estrellas y las personas.

  2. Pingback: FIDOCS « cine chileno / zapatoschinos

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